El RCD Mallorca y la UD Almería midieron fuerzas este domingo 27 de septiembre en el Estadi Mallorca Son Moix, en un partido de la jornada 7 de LaLiga Hypermotion que llegó marcado por la igualdad en la tabla y que se calentó en la segunda mitad con una polémica revisión del VAR sobre una expulsión a Antonio Raíllo. El encuentro, que comenzó a las 16:15, enfrentaba a dos de los aspirantes al ascenso directo a Primera División.

Un duelo entre vecinos de la tabla

Mallorca y Almería llegaban a esta cita prácticamente empatados en la clasificación, separados por un solo punto antes del pitido inicial. Ambos equipos llegaban con el mismo objetivo, terminar la jornada en un puesto de ascenso directo, y el resultado también condicionaría lo que ocurriera después en el Eibar-Las Palmas, que se jugaba esa misma tarde a las 18:30.

El conjunto balear, recién descendido de Primera, afrontaba el partido como uno de los favoritos de la categoría. El equipo balear es el mejor situado de los tres descendidos, mantiene una plantilla con nivel de Primera y ha convertido Son Moix en un fortín. Antes del choque, además, el examen era durísimo para la UDA, que visitaba un campo donde nadie había puntuado ni marcado todavía esta temporada.

Los dos equipos llegaron con bajas sensibles por la última ventana de selecciones. El Real Mallorca recibió a la UD Almería sin tres jugadores por el virus FIFA: Bergström, Valjent y Luvumbo, mientras que Pimienta no pudo contar con Dzodic ni Cipenga.

El Almería se adelanta antes del descanso

El primer tiempo se cerró con ventaja visitante. Finalizó el primer asalto en Son Moix con el Almería ganando por 0-1, un resultado que obligaba al Mallorca a reorganizar sus ideas antes de la reanudación. El conjunto local disponía de los quince minutos de descanso para intentar solucionar los problemas que estaba experimentando sobre el césped.

La expulsión de Raíllo y la intervención del VAR

La segunda mitad se encendió con una acción polémica en el área balear. El árbitro mostró expulsión directa a Antonio Raíllo tras una falta durísima sobre Miguel De La Fuente. La jugada, sin embargo, no quedó zanjada de inmediato: el VAR llamó al colegiado Palencia Caballero para revisar la acción mientras el defensa del Mallorca permanecía sobre el terreno de juego a la espera de la decisión final.

Tras varios minutos de revisión, la sanción se rebajó de forma notable. Finalmente, tras la revisión en el VAR, el colegiado anuló la expulsión y la acción quedó en tarjeta amarilla para Antonio Raíllo, lo que permitió al Mallorca seguir con once jugadores sobre el césped en un tramo clave del partido. Poco antes de esa jugada, el conjunto almeriense ya había protestado otra acción en el área: el Almería reclamó un penalti que el árbitro no consideró señalar.

Los cambios y el empuje final del Mallorca

Con el marcador en contra, el técnico local movió el banquillo para buscar reacción. Se marcharon Soumahoro y Calatayud y entraron al campo Alberto Moreno, que debutaba con el primer equipo, y Adam Buksa, en busca de más presencia ofensiva ante la resistencia del Almería. El Mallorca insistió en los metros finales, con ocasiones como la de Pablo Torre buscando a Arnau Puigmal dentro del área, sin poder resolver con claridad.

El desenlace se estiró en el tiempo añadido. Se añadieron seis minutos a la segunda mitad una vez cumplido el tiempo reglamentario, un margen que el conjunto bermellón trató de aprovechar para intentar maquillar el resultado ante un Almería que defendió su renta con orden en los instantes finales de un partido intenso y disputado en Son Moix.

Qué hay en juego en la clasificación

Más allá del resultado concreto de este duelo, el choque tenía una lectura clara para la zona alta de LaLiga Hypermotion: Mallorca y Almería competían prácticamente cabeza a cabeza por meterse en puestos de ascenso directo, y lo que ocurriera en Son Moix podía condicionar también la lectura de otros resultados de la jornada, como el Eibar-Las Palmas disputado horas después. La categoría sigue con varios conjuntos apretados en la parte alta, en una temporada en la que tanto el club balear como el andaluz aspiran a regresar a Primera División la próxima campaña.